Pain Killer Es una obra en la cual gente lleva muchísimos años jugando. Basado en un mundo fantástico medieval con un toque épico ha sido el entretenimiento de muchas personas durante mucho tiempo.

►Administradores◄
Setsuna Shinomori
AdministradorPerfilMP
Risty Keikodi
Diseñadora PerfilMP

►Moderadores◄
Natzume
ModeradoraPerfilMP

Últimos temas
» Angeles y demonios. (Priv: Anael)
Jue Sep 28, 2017 5:18 pm por Anael Mercy

» Historias pasadas, canciones futuras. +18
Miér Jul 26, 2017 1:26 am por Kakita Harusame

» Un día largo (+18)
Lun Jul 24, 2017 4:45 pm por Risty Keikodi

» La celebracion tras la reunion. El futuro de ambas tierras.
Mar Jul 18, 2017 4:49 pm por Henshury

» El Ocaso del Viajero
Mar Jul 18, 2017 10:41 am por Shurelya Tartare

» Sangre y sombras.
Lun Jul 17, 2017 12:50 am por Zaebos de cordoba

» Dudas varias
Miér Jul 12, 2017 10:18 pm por Vzlaer De Girtia

» Angel y demonio segunda parte. El reencuentro (priv Girtia)
Vie Jun 23, 2017 6:22 am por Aleishe

» Oscuridad y 7 estrellas
Vie Jun 16, 2017 6:16 pm por Enea



El ultimo cosmos Crear foro Bleach: Shadow Of Seireitei City of Horror Photobucket Fairy tales return Fairy Tail Chronicles Crear foro Crear foro Crear 1111112030W0H96511 Fairy Tail Chronicles INB

Licencia Creative Commons
Pain Killer por Decision de sus creadores está bajo una licencia de protección de Creative Commons. Cualquier edición, historia o texto pertenece a sus respectivos dueños, si se plagia cualquier dato o diseño del foro sera denunciado por la seguridad del foro y de sus usuarios. El diseño del foro es obra del Staff, y las imagenes proceden de Internet sin fines comerciales. se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.
Basada en una obra en http://pkenlared.foroargentina.net/.

Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Página 1 de 3. 1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por NPC el Miér Jul 30, 2014 7:45 pm

fuera de juego: http://pkenlared.foroargentina.net/t254p165-prologo-de-una-guerra-tercera-parte-un-dia-sin-sol-ni-luna#2877 allí inicio este tema.

Spoiler:



La tormenta cesa en la región de Abru, los fuertes y grandes vientos enviados desde los cielos por propios dioses despejan aquellas nubes oscuras de tormenta para dejar ver el cielo azulado y naranja mientras el sol se va escondiendo a lo lejos tras las montañas, perdiendo lentamente en la lejanía de los mortales. El atardecer puedo verse claro por unos pocos minutos, el pueblo entero elevo su vista a los cielos observando el sol y las estrellas, y más de uno lloro al verlos, pues muchos creyeron que jamás volvería a amanecer, y muchos otros…Muchos otros no creyeron sobrevivir otro día mas para volver a verlos.  Con la calidez de los últimos rayos del sol antes del anochecer más de uno se abrazo con otro, y el dolor y la desesperación fueron calmándose, para así tratar de abrazar la paz y la calma que toda alma necesita.  El día sin sol ni luna quedo atrás y ahora comienza un nuevo día, un día que comienza de noche, con las estrellas en lo alto y las nubes viajando rápido hacia el sur, despejándose de a poco los cielos, permitiendo que las buenas gentes de Asbru puedan recuperar un poco de lo mucho que han perdido.

En el castillo de los Tartare todo es ruido y frenesí, la llegada del príncipe y de sus por ahora llamadas “invitadas” despertó a todo el mundo. Las puertas del castillo se abrieron una gran cantidad de soldados y caballeros formaron para marcar el camino a seguir del príncipe, y para protegerlo de la plebe que esta fuera del castillo y en el patio interior del mismo.
Spoiler:
GAUTIER FLORENT

Fue el Viejo caballero, el maestro de armas del oeste quien recibe al príncipe en persona. Lo acompañan otras personas de importancia, varios nobles y algunos curanderos que observan al príncipe preocupados por este.

-My Prince, welcome back- Así lo recibe el viejo caballero, abrazándose con el príncipe cuando ya lo tiene a su lado. Lo custodia hacia el interior del castillo donde más ojos y voces aguardan, saludado Lans por los nobles del oeste cruza las puertas del castillo internándose en el patio interior del mismo viendo así el nuevo paisaje que se presenta en su propio hogar. –Tranquilo chico, ya estas a salvo, tú y tus amigas- le dice por lo bajo Gautier mientras algunos hombres toman a las más jóvenes en brazos y las llevan a una habitación que parece estar dedicada a los primeros auxilios donde las recuestan y se aseguran de principio de levantarles la temperatura, lo hacen a base de abrigos nuevos, de fuego y de comida caliente. En caso de Zafira primero la despertaron y después si, hicieron que coma una sopa caliente bien pesada para que “reviva”.

El príncipe fue guiado a otra habitación aparte, una especial para nobles y miembros de la familia real donde incluso hay clérigos que usan magias curativas, allí es donde pasara Lans los siguientes minutos, y si es muy grave lo que tiene sus siguientes horas o incluso días.


En el pueblo los ánimos mejoraron al pasar la tormenta, los soldados comenzaron a patrullar nuevamente las calles de la ciudad al mermar los vientos y el frio, por lo que de a poco las buenas gentes de la villa cercana al castillo de los Tartare comenzó a deambular nuevamente por las calles, a conversar y a lamentarse, pero también a obrar, porque con llorar no conseguirán nada, han de levantarse como puedan o quedar libres a la suerte, y esta ha demostrado en más de una ocasión no estar a su favor.  


En la iglesia la situación es similar, tal vez con más calma, ellos que se apoyan en la fe ven más cosas de un lado más positivo creyendo fervientemente que entre el  obispo y el ángel saldrán adelante pase lo que pase. Se abrieron las puertas, volvieron a descansar algunos, otros ya ven de salir e ir a ver sus casas y cuanto pueden salvar de la misma si es que quedo algo por salvar, y con buena fortuna posiblemente no hayan recibido daño alguno más que tener que quitar de la casa una gran cantidad de nieve.  Al haber mejores ánimos en el recinto sagrado Aleishe puede sentirse mucho mejor, los rezos y la buena voluntad de los presentes la revigorizan en demasía. Muchos creen que ahora que la tormenta ha pasado el obispo regresara pronto, por lo cual trabajan lo mejor que pueden para recibir sus felicitaciones en cuanto regresen así como también las felicitaciones del ángel que entre ellos se encuentran.


Lejos de la ciudad Risty y su grupo sigue a campo abierto, y mientras siguen en ese estado no harán más que empeorar.  La situación de las prisioneras comienza a empeorar, y lo seguirá haciendo mientras no sean atendidas por personas adecuadas y en el lugar adecuado para ello. La súcubo tampoco está exenta  de enfermar, y si sigue de esa manera sin duda lo hará.


Fuera de juego: Los que están enfermos pierden un dado en todas sus acciones. Aquellos que no estén refugiados deberán tirar cuerpo nuevamente para no caer enfermos, y los que estén enfermos ay fallen su tirada empeoran de forma drástica.
avatar
NPC
Admin

Mensajes : 644
Fecha de inscripción : 23/12/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Kurayami el Miér Jul 30, 2014 10:05 pm

Un sentimiento de calidez rodea mi cuerpo, una comedida y confort hace que abra mis ojos para ver que estoy en costada en una cama y tengo mis heridas tratadas, me limpie mis ojos para divisar el lugar y ver donde me encontraba para luego mirar el techo para dejar caer unas lagrimas ocasionadas por el dolor de mi cuerpo //pero que paliza me dieron, me pregunto quién me habrá ayudado // fueron mis pensamiento ya que tiene poco recuerdos de lo que paso, el cansancio acumulado es lo único que expresa su cuerpo, tanto mental y físicamente, por más que lo aparenta se logra sentir una paz extraña  pero en fin será mejor que recupere fuerzas para curar mis heridas –  hola hay alguien ahí – fueron mis palabras, palabras que reflejaban cansancio desde la habitación.

imagen:

_________________
 photo 5bad8f7d-bcfa-4dad-9c56-540af912e87e_zps7ac13acd.jpg

avatar
Kurayami

Mensajes : 135
HP : 30
MP : 48
EP : 24
Fecha de inscripción : 29/12/2013

Hoja de personaje
CUERPO:
4/4  (4/4)
MENTE:
4/4  (4/4)
ESPÍRITU:
4/4  (4/4)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Lans Tartare el Vie Ago 01, 2014 1:19 pm

Fue la gloria para Lans Tartare el verse de nuevo con viejos amigos, camaradas, aliados y súbditos, a muchos los conoce desde hace una década a o más, a otros de hace mucho menos, y otros pocos menos los que no tiene ni idea de quienes son ni que hacen allí, pero de todos modos se alegra de verlos. Levanta la vista para ver a los centinelas en lo alto y levantar su mano, respondiendo así al saludo de los leales y valientes que allí en lo alto se encuentran. Estrecho las manos de muchos, beso a otros nobles que allí estaban, se palmeo con los que lo rodearon, pero al único con el que se abrazo de todos los presentes fue con el viejo caballero y actual maestro de armas Gautier Florent. Vinieron a su mente muchos recuerdos de su niñees cuando se abrazo con él y escucho esas clásicas palabras que ha escuchado desde que era tan solo un niño, allá lejos en el tiempo cuando vivía en el sur del Puño de hierro. Tantas lecciones, tantas ayudas y consejos le han llegado de boca de ese hombre es imposible saberlo para él, pero nunca se olvida de quien bien lo ha tratado. Rudo, si, ese hombre es un hombre rudo, pero gentil en sus enseñanzas para quienes saben apreciarlas.

-I nkow my friend, i know-Fueron sus palabras, sabiendo que ahora está a salvo, en su casa y rodeado de amigos, o al menos en su mayoría son leales a su familia y al título que le corresponde tanto por derecho de nacimiento como por la fuerza impuesta por las armas. -ICuídalas bien, las más jóvenes son las que más comprometidas encuentran su salud, la mayor dice ser un emisario de los Oda, si no mal recuerdo y por el nombre son de la Dinastía del Dragón- Explica Lans un poco sobre la mujer pelirroja y sobre las jovencitas, para que asi sepan un poco mejor como actuar y pueden hacerlo lo más rápido posible.-IRevisen a la mayor- Fue la orden de Lans quien es llevado dentro del castillo, el cómo príncipe es atendido en el seno de su `propio hogar.

Cuando el príncipe ingreso al patio del castillo las rejas del mismo se cerraron al poco tiempo tras él, y cuando ingreso al mismo paso lo mismo con la entrada, no se permitió la entrada de más gente que no sea Lans, el caballero y algunos clérigos que van realizando sus plegarias hacia el hijo prodigo que encontró el camino de vuelta a casa.
Dentro del castillo el príncipe del oeste es bien atendido por curanderos y clérigos dedicados a su cuidado, y el rey mismo llega a toda prisa para encontrarse con su hijo, saludarse con él y asegurarse de que este en las mejores condiciones posibles.

_________________
avatar
Lans Tartare

Mensajes : 376
HP : 30
MP : 30
EP : 30
Fecha de inscripción : 21/12/2012
Localización : En el oeste de Asbru

Hoja de personaje
CUERPO:
5/5  (5/5)
MENTE:
5/5  (5/5)
ESPÍRITU:
5/5  (5/5)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Enea el Sáb Ago 02, 2014 7:59 am

La noche seguia su curso dejando mostrarme sin problemas ante la gente, sin complejos ni tener que esconderme por ser usada, transportada o enterrada. En aquellas ultimas horas habia dormido un poco dejandome caer al igual que otros pocos soldados. Pero el sueño habia sido cortado por la amenaza de ataques y por la llegada de el principe. Afortunadamente no hubo ningun ataque aquel dia. Mire cuando llego el principe como todos los demas guardias, saludando a aquel hombre al que debia de haber asesinado. El que tenia l aculpa de que estuviera alli y al parecer ni si quiera el se encontraba por aquellas tierras. Venia herido y de otro lugar lejos del castillo. Al parecer habia ido al castillo para nada y si algo se movia en las sombras era mejor no matar a posibles aliados.

Cuando todo pasó volvi a mi lugar, volviendo a entrar en la torre para taparme de la tormenta, aunque en aquellos momentos fuera mas del frio de la noche. Posiblemente en poco tiempo me tocaria volver a salir a guardar la fortaleza. Pude ver como el sol se escondia poco a poco por una ventana, perfecto momento para haber desaparecido la tomenta. Un poco antes y habria perdido mi forma unos instantes. Pero ahora tendria unas pocas horas, no mas. Para poder salir de alli o demostrar mi valia como aliada y no como una bruja pelirroja. Entonces sin decir nada a los compañeros me acerque al fuego y puse las manos encima, notando como poco a poco ya sentia mas frio que cuando habia sido en parte espada.
avatar
Enea

Mensajes : 199
HP : 30
MP : 24
EP : 24
Fecha de inscripción : 16/11/2013

Hoja de personaje
CUERPO:
5/5  (5/5)
MENTE:
4/4  (4/4)
ESPÍRITU:
4/4  (4/4)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Mimi Houllier el Sáb Ago 02, 2014 3:40 pm

El hecho de llegar al castillo y tener una especie de recibimiento que nunca en mi vida había recibido y todo gracias a este hombre, espero que mi madre no haya sufrido nada malo en estas tierras, quiero verla ya han pasado mucho tiempo desde la ultima ves que la vi el simple hecho de llegar a estas tierras inhospedas eh extrañas donde solo aparecen criaturas del ensueño.


A pesar de todo mi comienzo en este lugar no fue tan malo lo único que me paso fue agarrar un refriado muy fuerte, el recibimiento en el casillo fue apropiado para alguien noble eh importante además de los trato que estoy recibiendo son de primera y no a mi también la otra muchacha la cual esta aun inconsciente, las palabras del príncipe Lans so claras para que nos atiendan apropiadamente pero en caso de la mujer no sé qué le pasara, el cambio de ropas por una más cálida es un poco vergonzoso ya que casi siempre soy yo misma que me cambio la ropa – gracias – dije con la cara colorada y con voz suave para luego comencé a comer un poco.

imagen:

_________________

 photo e7cf8bc2-cebb-40bb-b50e-e9f0578310a8_zps49122a12.jpg
avatar
Mimi Houllier

Mensajes : 47
HP : 24
MP : 12
EP : 24
Fecha de inscripción : 01/04/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Zafira el Sáb Ago 02, 2014 3:54 pm

El andar con el grupo que esta resguardando a Zafira me hace sentir que vamos bien cuidados y resguardados, me asuste al escuchar eso sonidos extraños para luego ver a un grupo de humanos acercarse y formar una manada alrededor nuestro hasta llegar al castillo, simplemente permanecí cerca de mi ama al punto donde la tomaron junto con la otra muchacha y la mujer y las llevaron adentro, por mi lado no entre más bien me aleje del castillo para esperar el momento para hablar con ella.



Por primera vez no sueño con nada solo un vacio lleno de oscuridad, nada de olores ni sensaciones solo un vacio y un silencio de muerte, no sé cuánto tiempo ha pasado desde que deje de sentir mi alrededor pero el escuchar una voz a la lejanía llamándome, simplemente comenzó a caminar en el sentido de donde provenía esa voz.

Lentamente los ojos de la pequeña Zafira comenzaron abrirse mostrando unos ojos de color dorados el cual están muertos ya que no muestra ese peculiar brillo de vida, un olor a comida y de personas a mi alrededor era lo que percibía, no sentía el peligro alrededor más bien se sentía segura y cómoda donde su estomago sonaba pidiendo algo de alimento – disculpen – fueron sus palabras – donde me encuentro y donde esta Zeit – pregunte con calma mientras escuchaba a los presentes.


avatar
Zafira

Mensajes : 152
HP : 24
MP : 24
EP : 24
Fecha de inscripción : 02/12/2013
Localización : Hp:24

Hoja de personaje
CUERPO:
4/4  (4/4)
MENTE:
4/4  (4/4)
ESPÍRITU:
4/4  (4/4)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Seikato el Dom Ago 03, 2014 4:43 pm

Ahí me encontraba aun parado enfrente de la ventana viendo hacia afuera de manera pensativa, pude notar al estar viendo la nieve que algo cambio para bien, y era así, como de una manera rápida pude ver al sol tocar este lugar por unos instantes, porque ya se estaba ocultando de nuevo, en si, la tormenta paro y ya no era tan ruidosa o violenta como hace minutos atrás, y eso era un alivio para nosotros dos, y más para la joven que aun no despertaba o eso creí cuando de la nada escuche una voz venir desde atrás de mi. Me voltee para mirar de quien se trataba o quién era, y para mi sorpresa se trataba de la joven de cabellos negros quien había despertado al fin. Sin más demora, comencé a caminar hacia donde estaba ella para ver si estaba bien.

-¿Te encuentras bien? –Pregunte al estar ahora como de rodillas a un lado de la cama mientras la miraba a la cara. –Sera mejor que bebas un poco de agua… -Dije al estar acercándole un vaso con un poco de agua y ver si lo bebía.

Tras hacer aquello, aleje el vaso y lo puse en una mesa que estaba a un lado de la cama. Me levante del suelo y fui aprender unas velas debido a que estaba algo oscura la casa en donde estábamos. Aun así no podíamos arriesgarnos a quedarnos aquí por más tiempo, porque si bien la tormenta había parado un poco y eso haría que las personas se movieran y vinieran a sus casas, o tal vez los guardias registrarían las casas en busca de personas para ayudarlas, aunque no sabía si a nosotros nos ayudarían al ser extranjeros, bueno yo lo era, pero no sabía la joven también lo sea o si era parte del pueblo.

Agarre un pan que aun estaba en buenas condiciones y lo puse en un plato, y lo pique en varias rebanadas para que la joven pudiera comerlo. Di unos cuantos pasos hasta volver a su lado a la vez que le acercaba un poco de pan para que lo comiera. –Debes comer para tener energías... –Le decía al estar acercándole el pan a su boca y ver si lo comía. –Seguramente te preguntaras que fue lo que ocurrió, pero a decir verdad no sé realmente que paso. Solo te puedo decir que desperté de un mal sueño, y luego te encontré. –Le explicaba cómo podía la situación que nos había pasado hace unas horas atrás. –Creo que la Arpía nos dejo vivir por una extraña razón… -Dije ya que no sabía porque aun seguíamos vivos sabiendo que la Arpía nos tenía a su merced. Todo lo que había pasado antes aquí fue muy misterioso.

_________________
avatar
Seikato

Mensajes : 88
HP : 24
MP : 24
EP : 24
Fecha de inscripción : 25/02/2014
Edad : 25
Localización : En cualquier parte, solo llámame y ahí estaré...

Hoja de personaje
CUERPO:
5/5  (5/5)
MENTE:
4/4  (4/4)
ESPÍRITU:
4/4  (4/4)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Aleishe el Lun Ago 04, 2014 7:23 am

Aquel dia horrible de tormenta paso como otro cualquiera en aquella iglesia, dejando tras de si un aumento de esperanzas y felicidad. Algo que poco a poco parecia darme mas fuerza en aquel lugar sagrado. sonrei a los allli reunidos y les di las gracias por haber estado alli, dispuestos a luchar todos juntos contra un enemigo que parecia venir hace un tiempo atras. Ahora todo quedaba como una simple tormenta. Pero... habia algo que me erizaba las plumas, y eran aquellos espiritus que habia visto horas atras.
-A todos...muchisimas gracias por... por haberme ayudado y haber confiado en mi. y no solo eso, sino por haberos unido unos con otros para en caso de pelea haber protegido este lugar sagrado.
Respondi a todo el mundo felizmente y me acerque a la puerta para ver en que habia quedado toda aquella tormenta. Ahora podia ir a buscar al obispo, pero ¿para que? ahora mismo ya no habia problemas y aquella gente me necesitaba cerca, podia sentirlo. Ademas que me sentia cada vez mas fuerte y valiente en aquel lugar.El que me acercaba mas a casa...aunque en realidad nunca me aceptaran de nuevo y ya no importaria a nadie en ese cielo.
avatar
Aleishe

Mensajes : 335
Experiencia: : 9
HP : 36
MP : 24
EP : 30
Fecha de inscripción : 18/01/2013

Hoja de personaje
CUERPO:
6/6  (6/6)
MENTE:
4/4  (4/4)
ESPÍRITU:
5/5  (5/5)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Natzume el Lun Ago 04, 2014 8:41 pm

Mientras hablaba con la mujer recién llegada el sonar de las trompetas y el estado de alerta de los guardia izo que llamara mi atención, la agitación de ellos y su afán en proteger el castillo me asombra, por lo menos lo se en carne propia de cómo un muchacho joven salvo mi vida por lo menos sus últimos instante de vida obtuve su esencia y esa esencia será de ayuda para mi en el futuro.

Permanecí cerca de la mujer mientras permanecía atenta a lo que sucedía, en eso escuche la voz de uno de los guardias gritar que era el príncipe el que se acercaba a la entrada, esa noticia me intrigo ya que no conozca a nadie de la nobleza en estas tierras y el simple hecho de verlo pasar será interesante.

Una comitiva salio del castillo para escoltarlo formando una formación alrededor de su grupo, el verlo entrar ala castillo se podía sentir un fuerte aura de bravura que emana de el – valla que ser tan notable y popular – fue mi hablar con asombro al verlo pasar, el hecho de el ir a pie y que su montura llevara a un grupo de mujeres el cual parece estar en un estado de salud deplorable, el cielo comenzó a despejar dejando ver los últimos instante de luz solar dejando notar que este día esta terminando – este día han pasado muchas cosas inhóspitas para mi y los habitantes de estas tierras invernales – dije con seriedad mientras miraba hacia el vello atardecer.

_________________



avatar
Natzume

Mensajes : 142
HP : 24
MP : 24
EP : 24
Fecha de inscripción : 21/11/2013
Localización : En un lugar tranquilo

Hoja de personaje
CUERPO:
4/4  (4/4)
MENTE:
4/4  (4/4)
ESPÍRITU:
4/4  (4/4)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Raquel Aigner el Mar Ago 05, 2014 8:46 pm

Un día que comenzó de lo mas tranquilo con suave frío matutino que de repente se volvió una tempestad, gracias a mi instinto de supervivencia logre refugiarme en una cueva en la montaña, cueva la cual esta abandonada y servirá para protegerme de la tempestad pude prender una fogata para mantener el calor del lugar y mantenerme caliente, además de conseguir madera para sustentar el fuego hasta que el mal clima pasara.

La tempestad duro todo el día donde en parte simplemente dormí para descansar y reponer energías, cuando salí de la cueva se podía notar que el sol estaba ocultándose detrás de las montañas mostrando unos espectaculares actos de reflejos de luces y colores, estire mis alas para alzar el vuelo Y sobrevolar las copas de los árboles. Un vuelo suave y algo frío es el que llevo en mi trayectoria, todo lo que veo en mí volar es un paisaje totalmente envuelto en la blancura y pureza de la nieve.

A pesar del frío que siento es fuerte siento como mis alas se entumecen y gracias a mi suerte logro ver a un grupo de caballos el cual izo que descendiera poco a poco mientras observaba la situación, noten que había un campamento improvisado y uno mal improvisado – hola hay alguien – fueron mis palabras mientras me acercaba a las monturas – tranquilos no les are daño – dije con una voz suave mientras le acariciaba la frente y luego el lomo del animal para luego mirar a mi alrededor para mirar mejor el lugar en eso noto u hueco en el suelo y de el salir humo de el, me acerque un poco al sitio – se encuentran bien hay alguien herido – fueron mis palabras con algo de nerviosismos.
imagen:

avatar
Raquel Aigner

Mensajes : 35
Fecha de inscripción : 18/07/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por NPC el Miér Ago 13, 2014 3:15 pm

La nueva noche llego con buenas nuevas, pueden encontrar a pesar de la desolación las buenas gentes de Asbru motivos para celebrar y tener esperanzas, a menos de momento, ya que el monstruo de la guerra pisa fuerte arruinando las esperanzas y sueños de la gente, y este monstruo acecha desde cerca con mirada feroz y colmillos hambrientos.

En el castillo de los Tartare se hizo caso a lo que pidió el príncipe, después de todo es el siguiente heredero de los Tartare, el futuro rey de la región el cual se cree fervientemente que será un excelente rey honrando la memoria de su padre cuando este ya no este. De ese modo la joven Mimi fue casi una princesa, se le colocaron buenas ropas, la vistieron y la asearon, así también le dieron de comer, no tuvo que hacer nada, fue toda una princesita con la cual más de una se sonrió al verle las mejillas sonrojadas.

-Ahora a descansar, el clérigo dice que es lo mejor para reponer fuerzas- La más anciana de las mujeres es quien se quedo conversando con ella, y quien le informa que es tiempo de dormir, y cuanto más mejor.  No muy lejos de allí la otra jovencita que fue traída también por el príncipe y en peores condiciones comienza a levantarse, pero su condición es de mucha más debilidad que la de la pequeña chica sonrojada, incluso notan que ya no puede ver y se apenan por ella.

-No sabes de quien habla jovencita, pero despreocúpese, descanse, la fiebre y el agotamiento pueden matarla si se descuida solo un mínimo…No se ha dado cuenta aun niña, estuvo cerca de morir congelada. Debe tener un ángel guardián o parecido, haber sobrevivido así…-Comentan algunas damas allí junto a ella, algunos hombres también están allí pero esa niña no puede verlos trabajar y cuidarla. Le asean el cuerpo con paños humedecidos y le dan de beber algunas medicinas bastante amargas, para después secarle bien el cuerpo y meterla bajo muchas frazadas y con varias antorchas cerca para que le den calor constantemente.

En otra habitación diferente a la de esas jovencitas Lans Tartare comienza a recuperar el color de su piel, la calidez en su cuerpo se hace más fuerte, y el dolor de su cuerpo va mermando de a poco al poder mover nuevamente su cuerpo a su voluntad. Ha dejado de tiritar gracias a las nuevas ropas, a la protección de las paredes de piedra y el calor de las antorchas, se ha recuperado bastante rápido ya que es muy fuerte en cuerpo y alma.

Fuera del castillo prevalece el buen ánimo, y muchas tropas de soldados salen del castillo en camino a la villa cercana donde esperan conseguir más información sobre la situación actual. Se alimenta una vez más a los refugiados tanto dentro de castillo como afuera, y se espera que al otro día ya se los pueda regresar de vuelta a sus hogares para así evitar complicaciones varias. La fortaleza quedo menos vigilada, aunque todos están de acuerdo que con padre e hijo allí presentes las fuerzas del oeste se multiplican por cientos sino es por más.



En el templo de Asbru  la gente se congrega toda junta en torno al ángel y al altar, abren las puertas los soldados tras saludarse con esos creyentes y salen a las calles de la villa para observar la situación actual y comenzar a actuar según haga falta.  Las palabras de Aleishe son muy bien recibidas y comienzan a moverse, a organizarse una vez más conforme la situación actual que les toca vivir. Algunos van saliendo difícilmente de la iglesia, es difícil caminar con la nieve por la cintura, pero de a poco se van abriendo paso. Toman algunas herramientas para limpiar la entrada y hacer caminos temporales por donde deambular mientras todos en la iglesia se alistan como si fueran a hacer un gran viaje.



Seikato  puede escuchar claramente como la ciudad comienza a revivir tras la tormenta, se escucha el galope múltiple de jinetes así como también las voces de los hombres encontradas, aquellos que estaban en la iglesia se encuentran de a poco con los soldados que llegan del castillo del oeste para así ponerse al tanto de la situación actual y hablar preocupados por lo sucedido, aunque más de uno sonríe al encontrarse vivo y en una sola pieza.  Se organizan de a poco hombres y mujeres, hay mucho para hacer aunque sean esas altura de la noche, por lo que posiblemente difícilmente se duerma en la villa cercana al castillo de los Tartare.



Cuando la híbrida desciende para encontrarse con en teoría refugiados que hicieron fuego y un refugio muy mal armado se encuentra ella con tres chicas dormidas, ninguna responde a su llamada, todas yacen bajo sus mantas tiritando de frio y no parece que vayan a despertar como para poder responder.


Así comienza la noche que parece día en el oeste de Asbru, y no justamente por la brillantez del sol o las luces de la ciudad, sino por la gran cantidad de personas que se mueven por la misma y que comienzan trabajos varios para volver a dejarla en las condiciones adecuadas para sobrevivir en ella, de otro modo, ya saben en carne propia lo mortal que pueden ser las noches a la intemperie en esa región del mundo conocido.

_________________
avatar
NPC
Admin

Mensajes : 644
Fecha de inscripción : 23/12/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Invitado el Miér Ago 13, 2014 7:56 pm

Sin duda la situación se tornaba complicada para la rubia por diversos factores entre los que destacaba que no a encontrado ninguna pista de la chica que busca con tanto fervor, la esperanza comenzaba a abandonar su juicio preguntándose si todo lo que estaba pasando era realmente necesario  aunque el recuerdo de su madre permanece latente, en su viaje a conocido pocas personas amables  un ejemplo es la chica con la que se encuentra en estos momentos, es linda pese a que la ve cual una joven niña por lo que le resulta un tanto extraño verla tan tranquila entre los refugiados.

-Por supuesto, ha sido muy difícil llevo meses buscándole aunque la situación se complica no se cómo pueda ser ahora o que esté haciendo lo que me resulta un tanto frustrante a decir verdad- la rubia suspiro con algo de pesadez y cansancio mientras fijaba su atención en la demás gente, entonces escucho el nombre de la joven y realizo una respetuosa reverencia a la pequeña con humildad –es un Gusto conocerle, veo que nuestros objetivos son similares por lo que podríamos quizá unir fuerzas señorita- añadió algo osada pero sabía que necesitaba ayuda o seguiría como antes en la nada, pero poco le duro el momento  el momento se vio alterado por  gritos y alabanzas así que de inmediato miro que ocurría, el señor de la casa regresaba a su hogar lo que causaba gran revuelo entre la guardia del palacio  la cual de inmediato le rodeo  con alabanzas y emoción –así suele ser la gente aquí por lo que e escuchado, de donde vengo los nobles no son del todo bien vistos- añadió la rubia mientras cruzaba sus manos  esperando poder contemplar mejor al señor de asbur pero los comentarios de la joven que le acompañaban le arrancaron de sus pensamientos – ¿de verdad? Que sucedió, ciertamente e visto muy alteradas a las personas de este lugar- seguía algo intranquila y muy preocupada  deseando que su hermana no sea la culpable de estas atrosidades.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Raquel Aigner el Jue Ago 14, 2014 9:59 pm

Seguía buscando con la mirada en ese lugar, los caballos estaban más tranquilos cuando les hable, en eso diviso un agujero y dentro de el vi a 3 mujeres las que parecía estar dormidas pero dormir esas condiciones se enfermaran o peor aun morir de hipotermia, me acerque a ellas y podía ver que temblaban por culpa del fría – tengo que sacarlas de este lugar o sino podrían morir – mire a mi alrededor y divise unos árboles, alce el vuelo en dirección de ellos sacando mi espada, poco a poco iba cortando unas ramas lo suficientemente fuetes y largas para hacer una especie de camillas para poder movilizar a esas mujeres.

Reuní las ramas cerca de los caballos y con mi espada comencé a limpiar las ramas para formar una vara la cual será la bese para formar unas camillas improvisadas en forma de V trabaje lo mas rápido posible para hacer ese trabajo y así formar tres camillas las cuales ate con la corteza de las ramas haciendo una cuerda con ellas, guarde mi espada en su vaina y acomode las camillas improvisadas en los caballos sin que esta los molestara en su andar – bien creo que con esto servirá para poder movilizarlas con seguridad – me acerque a ellas y una a una comencé a atenderlas y usando sus vestimentas y abrigarlas bien a cada una de ellas. Una ves que termine de acomodarlas tome las riendas de lo caballos y comencé a caminar guiándolos sin prisa y con calma hacia la civilización y un lugar seguro para así tratarlas como se debe.
avatar
Raquel Aigner

Mensajes : 35
Fecha de inscripción : 18/07/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Natzume el Vie Ago 15, 2014 12:10 am

Tras la llegada del príncipe la moral del castillo se elevo y eso se hace notar que es muy querido por sus habitantes pero las palabras de mi compañera hicieron que volteara a verla, sonreí un poco – la verdad no conozco todo los detalles, pero a mi llegada la entrada del castillo fue atacada por una criatura que acecino a varias civiles donde mi sirviente fue víctima de su ataque – pause un poco y mire a los soldados – y gracia a un soldado joven yo estoy entre los vivos pero él no pudo sobrevivir a sus heridas – cerré mi ojos y recordé su último aliento de vida y su esencia en mi interior – mi hermana vino desde temprano y bueno aun no le he visto, una señorita que pertenece a la guardia se ofreció ayudarme en su búsqueda, pero ella se está recuperando – dije con honestidad para luego mirar el cielo nocturno ( será mejor que busque la forma de alimentarme antes que pierda mi humanidad y ataque a alguien que no quiera ) mire a mi compañera de esta noche la cual su esencia se me es familiar pero no consigo con quien a lo mejor una persona que conocí en el pasado y ella su nieta o hija.

_________________



avatar
Natzume

Mensajes : 142
HP : 24
MP : 24
EP : 24
Fecha de inscripción : 21/11/2013
Localización : En un lugar tranquilo

Hoja de personaje
CUERPO:
4/4  (4/4)
MENTE:
4/4  (4/4)
ESPÍRITU:
4/4  (4/4)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Lans Tartare el Vie Ago 15, 2014 6:04 pm

Cayo la noche en toda Asbru, Lans no esta tan interesado en ello ahora sino mas en recuperar por completo su salud, o en todo caso el no perderla. Está en la mente del príncipe del oeste las otras chicas que trajo con él, sin saber cómo es que una de ellas será vital para el porvenir de la región, lo ve como algo imposible, y sin embargo, hizo lo que se le pide como si creyera fervientemente en ello. Se recupera rápidamente Lans, mucha sopa caliente, vino especiado, ropas limpias y secas además de algún otro masaje lo dejan casi como nuevo.

-Necesito hablar con mi padre, es urgente ¿Ya ha hablado con Risty? Ella debió de traer las noticias primero que yo así como dos prisioneras del oeste que intentaron matarme en el camino-Habla Lans y todo el mundo pone atención, y más de uno lo hace algo confundido, y son más los que se muestran preocupados.

-Mi príncipe…Esa mujer llamada Risty nunca llego al castillo, así que no sabemos de lo que habla!-
Se asusto ese joven muchacho cuando vio levantarse a ese gran hombre cerca suyo hecho una furia, casi se lanza bajo la mesa cuando Lans hizo un paso hacia el.

-Repite lo que has dicho-Lo obliga a repetir sus palabras una y otra vez, otras voces se unieron a la joven comprendiendo Lans así que ni Risty ni sus prisioneras llegaron, algo que debía ser imposible considerando el poco tramo de camino que debió hacer sin su compañía.-No lo comprendo…Solo eran pocos minutos hasta aquí sin posibilidad de erro…Algo grave tiene que haber sucedido. Llamar al maestro Noah de inmediato, necesito de él y sus exploradores.Traed mis armas y armaduras, ensillad mi corcel, avisad a mi padre que su hijo así como llego volvió a cabalgar, pero que espera regresar sano y salvo en breve-Se puso de pie y se llevo por delante todo aquel que quiso detenerle. Está claro que su cuerpo esta exigido al máximo, sin heridas pero, sobre exigido al punto de que la mayoría de los hombres hubiese ya colapsado tiempo atrás. No quedo más que hacer caso a sus exigencias, o perecer en el intento ya que es el príncipe y futuro regente de la región, por lo que en pocos minutos ya estuvo listo para ir a cabalgar, con ojeras y todo se muestra firme e inamovible como la más imperecedera de las montañas antiguas del norte.

-Avisad a mi adorada niña que siempre permanece en mi corazón, su calor reaviva la llama de mi corazón, esta no me dejara perecer-Recita al final, para que su hija al saber de él no derrame lagrimas, para que sea una niña valiente y espere con orgullo y anhelo a su progenitor que la añora más que nada en el mundo entero.

_________________
avatar
Lans Tartare

Mensajes : 376
HP : 30
MP : 30
EP : 30
Fecha de inscripción : 21/12/2012
Localización : En el oeste de Asbru

Hoja de personaje
CUERPO:
5/5  (5/5)
MENTE:
5/5  (5/5)
ESPÍRITU:
5/5  (5/5)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Aleishe el Lun Ago 18, 2014 7:15 am

La iglesia se vaciaba en parte, dejando paso un camino entre la nieve. Habia caido mucha aquella noche, mas que cuando yo llegue a este lugar. Habria muerto congelada con toda aquella tormenta si me hubiera quedado fuera, incluso aquellos soldados lo habrian pasado fatal.
Ahora debía volver aquel hombre que me habia recibido en la iglesia. En poco tiempo debia volver, yo por el momento me quedaria esperando y  guardando aquel lugar ya que sentia que estaba al cargo de todo. Pero lo mejor de todo no era el apoyo de aquella gente, sino mas bien el sentir que era libre, mas libre que horas atras. Tenia la extraña sensacion de que Cripson tenia menos poder sobre mi, o quizas fuese simplemente una idea tonta.

Tras pensarlo un rato salí de la iglesia y pidiendo ayuda a algunos guardias y aldeanos me puse a cavar entre la nieve para buscar cuerpos de gente a la que salvar. Quizas no servia para volver al cielo, pero si valia para buscarme un hueco noble y generoso entre aquella raza de humanos. No un heroe, pero si alguien de confianza.
-Vosotros dos buscar por el este, vosotros por el oeste y yo buscare por el norte, no os alejeis de la iglesia por si en esta noche que se avecina hay que volver rapido, pero buscar a vuestros hermanos y hermanas que esten bajo la niieve antes de que la noche profunda congele mas aun la nieve.
Dije andando hacia el norte y dejando a cargo a una pequeña chica de apenas 10 años. Cosa que al ser ordenada por un angel fue claramente respetada y tomada por los padres de la niña como una bendicion.

Entre la nieve encontré una mano pidiendo ayuda, lo habia sentido, sus rezos y su esperanza. Llegué y retire nieve de su alrededor encontrando a un hombre palido y helado, un hombre fuerte y con una bolsa tras de si, la cual llevaba armas. El hombre sonrio y apenas dijo mucho mas cuando se desmayo.
-¿es...oy...n..e...cie..o?...o...llegue...a..m..sino(¿estoy en el cielo o llegue a mi destino?)
No sabia a que se refería, pero lo cargué a hombros con las armas y lo metí en la iglesia para que quienes quedasen alli cuidaran de el. Cuando llegó uno de los guardias con los brazos vacios y lo vio explico al angel lo ocurrido.
-Isam decidió ir a por armas antes de venir a la iglesia con nosotros, dijo que era peligroso no tener nada si venian a asesinar y robar.Y solo nosotros pocos no podiamos llegar a lograr nada. Es una suerte que lograra llegar tan lejos.
Dijo examinando las armas mientras yo miraba como cuidaban al recien llegado
avatar
Aleishe

Mensajes : 335
Experiencia: : 9
HP : 36
MP : 24
EP : 30
Fecha de inscripción : 18/01/2013

Hoja de personaje
CUERPO:
6/6  (6/6)
MENTE:
4/4  (4/4)
ESPÍRITU:
5/5  (5/5)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Enea el Lun Ago 18, 2014 10:05 am

La noche me dejaba la sensacion de que podia estar mucho mas tiempo en aquel estado que en espada. Me sentia despierta y liberada de toda esa maldicion, pero como no, cuando la luz me tocase todo acabaria. Suspire mirando por una ventana viendo ya solo oscuridad y cerre los ojos sintiendo aun esa persencia, ese instinto de que algo iva a ocurrir. Pero parecia que los humanos no lo sentian ya que poco a poco cada vez menos se quedaban en aquella muralla haciendo guardia. Por ello, buscando una razon para actuar me acerque a la muralla y decidí sustituir a uno de los guardias que parecia estar helandose y aguantar poco mas.
-Entra si quieres, te sustituyo por esta vez. ve y descansa.
Dije mirando al horizonte y tras eso a las estrellas. Me gustaba mas estar fuera que dentro, pero debia de tener un minimo de sentido comun y pensar en mi supervivencia. Ahora ya estando fuera estaba bien, solo me quedaba esperar. Debia limpiar mi nombre o hacer vengarme de aquella bruja. Y ahora era cuando comenzaba a entender por que aquel rey queria matar a Lans, al parecer todos los soldados le tenian un aprecio especial.
avatar
Enea

Mensajes : 199
HP : 30
MP : 24
EP : 24
Fecha de inscripción : 16/11/2013

Hoja de personaje
CUERPO:
5/5  (5/5)
MENTE:
4/4  (4/4)
ESPÍRITU:
4/4  (4/4)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Kurayami el Miér Ago 20, 2014 9:22 pm

Me dolía el cuerpo además me sentía fatigada en eso un muchacho se me acerco preguntándome si me encuentro bien mientras él se arrodillaba a mi lado ofreciéndome un poco de agua el cual tome sin dudarlo – gracias – dije una voz suave – no estoy bien del todo pero si duermo algo para mañana estaré mejor – respondí con la misma tonalidad.


El muchacho parece ser una buena persona y al parecer no se siente intimidado por mi presencia y eso me tranquiliza un poco, tengo que recuperarme un poco para poder moverme y no ser una carga para los demás desde mi llegada no se me ah hecho nada fácil el estar aquí, mi estomago me pedía a gritos algo de comer ya que no como nada desde mi llegada cuando el muchacho regreso al cuarto donde me encontraba note que traía algo de comida en un plato y mi estomago no se aguanto y sonó fuerte y simplemente me sonroje por la vergüenza del momento – no sé como agradecerte el hecho de que me estés ayudando – hable y comí un poco de pan mientras lo escuchaba hablar, mire por la ventana para luego verlo a él directo a los ojos – fuimos víctimas de un hechizo el cual nos deja indefensos por un corto tiempo y el hecho de que ella se fuera del lugar es porque estaba débil y no se arriesgaría a seguir con un combate – hable con seriedad – la verdad soy una persona con capacidades mágicas pero no me encuentro en mi máxima capacidad en este momento pero si descanso podre recuperarme un poco por eso no me dejes sola es que es un poco egoísta de mi parte el pedirte eso – dije un poco apenada, me sentía como una idiota pero que podía hacer en esas circunstancia en eso se escucha el galopar de los caballos lo que me preocupo.


_________________
 photo 5bad8f7d-bcfa-4dad-9c56-540af912e87e_zps7ac13acd.jpg

avatar
Kurayami

Mensajes : 135
HP : 30
MP : 48
EP : 24
Fecha de inscripción : 29/12/2013

Hoja de personaje
CUERPO:
4/4  (4/4)
MENTE:
4/4  (4/4)
ESPÍRITU:
4/4  (4/4)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Mimi Houllier el Miér Ago 20, 2014 9:37 pm

No me podía creer el trato que estaba recibiendo en este momento ni en mis mejores sueños me trataría como una princesa no podía creer mi suerte de este día las palabras de una de las muchachas me hicieron entrar en razón y salir de mi fantasía – tienen razón necesito descansar para poder recuperarme pronto de este refriado, la verdad me siento agradecida por todo el trato que estoy recibiendo de ustedes y de su señor – dije con seguridad mientras hacia una reverencia hacia ellos luego mire a una de las mujeres – podrían indicarme donde podre descansar esta noche – pregunte con suavidad mientras las miraba

_________________

 photo e7cf8bc2-cebb-40bb-b50e-e9f0578310a8_zps49122a12.jpg
avatar
Mimi Houllier

Mensajes : 47
HP : 24
MP : 12
EP : 24
Fecha de inscripción : 01/04/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Zafira el Miér Ago 20, 2014 10:17 pm

La pequeña hibrida sigue intrigada ya que no conoce a nadie en el lugar pero no se siente malas influencias o malicia de las personas, el cómo me hablan y me tratan para sentirme mejor – no tengo como agradecerles en este momento – dije con una voz sumisa – gracias por salvar mi vida – fueron sus palabras, palabras de gratitud donde unas lagrimas recorrieron sus mejillas mientras sierra sus ojos dejándose atrapar por el cansancio del momento.
avatar
Zafira

Mensajes : 152
HP : 24
MP : 24
EP : 24
Fecha de inscripción : 02/12/2013
Localización : Hp:24

Hoja de personaje
CUERPO:
4/4  (4/4)
MENTE:
4/4  (4/4)
ESPÍRITU:
4/4  (4/4)

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por NPC el Miér Ago 20, 2014 10:23 pm

La nueva en el territorio del oeste parece un dorado amanecer luego de todo lo ocurrido en esa región, un amanecer oscuro pero de luz plata en el cielo, la luna baña con su luz a los habitantes de la región, luz de plata, lagrimas de luna por sus hijos caídos, y por aquellos que están por caer.  

Pero nadie comprende en esos lugares el lenguaje del sol y de la luna, por lo que vida sigue y los grandes sucesos no son debidamente previstos. Por esa razón, en la iglesia del oeste todo parece cobrar vida, agradeciendo la luz de luna que les provee de visión en la noche, pero sin develar los secretos que se esconden en ella.  Ni el ángel allí en la iglesia se da cuenta de ello, por lo que solo se pone a cavar con ayuda de los lugareños haciendo caminos en la nieve y encontrando algún que otro cuerpo enterrado bajo kilos de nieve. Algunos yacen muerto por congelamiento, otros pocos tienen suerte de algún estar con vida.  Los sacan de debajo de la nieve y los van llevando dentro del templo para que se sienten y se abriguen cerca de la chimenea, de otro modo de todos modos morirán por las consecuencias del frio.

Poco tiempo después ya se podían ver las primeras luces de la ciudad, nuevamente comenzaron a prenderse antorchas y velas varias aquí y allá, en las calles y dentro de los hogares de la villa cercana al castillo. Varios soldados se hicieron presente para ayudar a la población en lo que sea que puedan portando ropas varias, aunque muy poca comida. Nunca sobro la comida en ese lugar, y ahora con tantos problemas mucho menos. Aun así su llegada animo al pueblo que por menos tendrá ropas varias y cálidas para arroparse de allí en más.


En el castillo se armo el  ajetreo de nuevo, así como llego el príncipe vuelve a cabalgar y sus razones no convencen ni a su consejo ni a sus caballeros, y menos a los nobles del oeste que se reunieron para saber de él y tratar de mantener una reunión con el futuro regente de esas tierras. Sorprende el aguante del príncipe, no se puede esperar menos de la sangre de Beld Tartare, pero aun así ven como innecesaria la forma en que empuja al cuerpo a seguir en funcionamiento después de todo lo ocurrido con él y con el pueblo. Así y todo se hace presente en el lugar el maestro de exploradores Noah para responder a la confianza del príncipe, no sin antes obligarlo a charlar con él a solas, porque por mas príncipe que sea él es el especialista allí y no hará movimientos estúpidos por nada ni nadie por mas corona que ostenten. Tiempo más tarde, cuando estuvieron de acuerdo en cómo lo harían partió la comitiva, tal vez no como el príncipe lo quiso, pero al menos se pusieron en marcha para dar con el paradero de Risty y sus supuestas prisioneras.

Donde sea que sea que se encuentren darán con ellas, tarde o temprano, vivas o muertas, aunque no saben si Lans podrá aguantar tanto al estar sin descanso, lo más probable es que colapse para el siguiente amanecer. Partió una comitiva de caballeros encabezados por Noah, y el príncipe con ellos fueron en dirección donde se supone que el príncipe y Risty se habían encontrado con guardias del castillo la noche anterior. Desde allí buscarían los rastros que hayan quedado después de la tormenta, algo difícil si, pero nada es imposible cuando se sabe bien lo que se hace y se conoce el territorio como si fuera la palma de la propia mano. Así fue que luego de una hora de buscar y buscar montados y a pie los exploradores dijeron en voz alta las buenas nuevas

-Mi príncipe, sin error, rastro seguro de un animal y huellas a pies, puede ser lo que buscamos- Y con la esperanza en el corazón galoparon en dirección suroeste, esperando encontrar ya sea a esas personas que buscan o a nuevas pistas que ayuden a conocer el paradero exacto de esa pequeña comitiva que se encuentra actualmente perdida.


A la pequeña Mimi luego de todos esos tratos la llevaron a una habitación cálida donde podrá pasar la noche y los días subsiguientes  a ese día, hasta que finalmente pueda recuperar por completo, o al menos hasta ya no poseer ninguna clase de peligro mortal en su ser. La recostaron allí como si fuese una niñita mas del montón, cuando se dio cuenta ya estaba acostada y tapada hasta la cabeza con una señora contándole un cuento sentada sobre una silla. La habitación es pequeña, pero es claro que cumplirá con el objetivo de ser el mejor refugio para ella hasta que ya haya sanado por completo.

Cerca de allí Zafira al igual que Mimi es tratada como una niña pequeña, cuando ella agradece y llora puede sentir cálidas manos acariciándole el rostro, sonrisas maternales cerca y caricias sobre los pies, y palabras que ordenan descanso para poder recuperar las fuerzas y la salud perdida. De ese modo las niñas que llegaron heridas se recuperan, será lenta la recuperación, pero calculan que será una recuperación segura.



Última edición por NPC el Miér Ago 20, 2014 10:23 pm, editado 1 vez

_________________
avatar
NPC
Admin

Mensajes : 644
Fecha de inscripción : 23/12/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por NPC el Miér Ago 20, 2014 10:23 pm

El miembro 'NPC' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados

'Dado Numérico Random' :

Resultados : 10, 9, 10, 2, 5, 3, 1, 5

_________________
avatar
NPC
Admin

Mensajes : 644
Fecha de inscripción : 23/12/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Raquel Aigner el Jue Ago 21, 2014 8:43 pm

Esta noche es un tanto fría y misteriosa donde simplemente se escucha un silencio mortal donde lo único que se escucha es la respiración de los caballos y el arrastre de las camillas improvisadas – vamos chicos se que tienen frio pero aguanten un poco mas ya llegaremos a un lugar seguro y caliente para todos – fueron mis palabras, palabras de aliento para los presentes tanto animales como las personas inconscientes.

La verdad esta caminata es un poco friolenta y no me gusta estar callada por tanto tiempo, tenia que levantar los ánimos un poco y a lo mejor eso podría animar o despertar a las muchachas inconscientes -
canto:
ai ga areba heiwa da"
to dare ka ga kuchi ni shite ita
unazuku hito mo ireba, utagau hito mo iru
kurushimi ga aru kara koso anata wo dakishimeru toki

sono ude no yasashi sa wo heiwa to kanjiru no deshou
aru toki kara mukuchi ni nari kokoro wo shimekiri
kono koi ga hikisakaresou ni natta kasaneta kono te wo
kondo wa hanasanai shinjiru chikara ga

ai wo jiyuu ni suru yuujou ni sukuwaretari,
mirai wo souzou shitari
shiawase wa mieru keredo jibun wo miru koto wa nai
yakusoku to iu watashi tachi no konpasu dake de wa

kono koi wa hougaku wo miushinau no
kiseki wo matsu yori
kono te wo tsunagitai shinjiru chikara ga
watashi wo jiyuu ni suru kono koi wo osorezu ni

You don't have to fear this love, this love
kasaneta kono te wo
kondo wa hanasanai
shinjiru chikara ga

ai wo jiyuu ni suru
kiseki wo matsu yori
kono te wo tsunagitai
shinjiru chikara ga
watashi wo jiyuu ni suru
– tras terminar de cantar me sentía más animada y calmada donde simplemente expandía un poco mis alas para estíralas para luego para luego regresarla a su posición .

En mi andar logro ver movimiento a los lejos, jinetes que vienen por el camino el cual me alegro mucho porque así podre darla asistencia a estas personas, detuve los caballos y me aleje un poco de ellos – POR AQUÍ AYUDENME POR FAVOR HAY PERSONAS ENFERMAS – grite con todas mi fuerzas ya que no quiero que ellas le pasen algo malo.


habilidades:
Visión privilegiada (2) [Inherente – Física]
Un personaje con esta ventaja obtienes un dado extra él las tiradas de Alerta siempre que incluyan visión.
Bestias mágicas, draconicos, impíos feéricos y titánicos con esta ventaja pueden ver en la oscuridad.

Voz Angelical (10 de mana): Atreves de su canto ella es capaz de apaciguar a los que la rodean siendo el centro de atención de las miradas.
Descripción: con su voz ella logra calmar los ánimos de los oyentes cuando canta, paz, amor, tranquilidad, valor, ira odio en fin, el oyente tendrá una tirada de Mente con una dificultad de la de los objetivos afectados. Este efecto dura tantos post como la Fe de Raquel y cada post posterior a ese tiempo mientras siga cantando tendrá un incremento de +5 a la dificultad.



Última edición por Raquel Aigner el Jue Ago 21, 2014 9:12 pm, editado 1 vez
avatar
Raquel Aigner

Mensajes : 35
Fecha de inscripción : 18/07/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por NPC el Jue Ago 21, 2014 8:43 pm

El miembro 'Raquel Aigner' ha efectuado la acción siguiente: Lanzada de dados

'Dado Numérico Random' :

Resultados : 2, 10, 1

_________________
avatar
NPC
Admin

Mensajes : 644
Fecha de inscripción : 23/12/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Invitado el Vie Ago 22, 2014 1:35 pm

Sentado, cubierto por la penumbra y la oscuridad misma, posaba las manos sobre las piernas y tras las rejas que impedían su libertad, ya conocía aquel lugar, que durante años fue su hogar. Las mazmorras para él no eran más que una pieza de la cual no podías huir, más no un encierro, tenía todo, comida, no le hacía falta abrigo ni nada, pero podía oler la muerte a distancias, podía sentir el peligro en la piel y sus ojos violáceos iluminaban su pequeña celda, era lo único que podía observarse del oscuro lugar en el que le habían condenado.

Nadie sabía de él, nadie se enteraba de él, su existencia misma era el olvido, la gente muere y se va al “cielo” pero son sepultadas y recordadas en una tumba, sin embargo gente como él pelinegro era olvidada, aún si muriera su existencia era borrada de las memorias vivientes, era el único temor que él tenía, volver a ser parte de una historia olvidada ¿pero qué podía hacer? No tenía lugar a donde ir y estaba cansado ya de lastimar a la gente, su poder le permitía doblar el hierro más no lo había hecho, porque lo miraba innecesario, no quería que se volviera a repetir la misma historia, quería cambiar, quería demostrarle al mundo la sabiduría y el poderío de un dragón, algo que un príncipe no podría tener, algo que la nobleza no podía dar, algo que solo nace del corazón de un ferviente ser vivo. Dante quería demostrar eso.

Cuando menos lo esperaba la guardia bajo por completo, soldados fueron relevándose y sobre de él, en el castillo, un tremendo movimiento se presentaba, gritos, llantos y un sinfín de emociones se hacían audibles con expectante fervor – Así que este es Lans Tartare, aquel hombre que puede cambiar corazones – sentía envidia, las pequeñas grandes obras que Dante había hecho nunca fueron vistas ni elogiadas, y fue condenado a las penurias y la desgracia, sin saber, sin pruebas que en realidad le declararan culpable de lo que había hecho, decidieron despojarlo del trono, de la gloria y echándolo al inframundo como al gran Hades.

Una sonrisa maniática, malévola y aterradora se presentó en su rostro, su presencia misma hizo temblar los cimientos de aquella gran mazmorra, pero fue un temblor momentáneo que termino en un suspiro pesado, los guardias y los presos que a su lado estaban, temblaban al verle despedir un aura oscura y aplastante, le temían más que a nadie, sus heridas se habían curado ya, gracias a sus estudios de alquimia el mismo había tratado sus heridas con etileno y recuperado su fuerza y vigor comiendo del frijol y caldo que le tiraban por lo guardias, había comido hasta el más duro pan de hogaza que se le ofreció y los vegetales maduros casi a punto de la descomposición, creando anticuerpos e incluso el contra para la infección estomacal. No había nada más peligroso que un dragón en su máxima condición de estado, quienes solo con concentrarse podían mover montañas.

Pero a pesar de poder salir de allí era un ser vivo honrado, no había lastimado a nadie, no había hecho nada malo para ser condenado y hacerlo a esas alturas era insensato, por eso permanecía encerrado, esperando que las puertas le fueran abiertas para volar y ser libre, se estaba hartando ya de estar cubierto por tres paredes y no poder ir lejos.

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: Prologo de una guerra, cuarta parte: Sangre y lagrimas en la oscuridad

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 3. 1, 2, 3  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.